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domingo, 1 de julio de 2012

Más Allá del Olimpo Parte 9





Desde un cráter en el suelo, Raibeart se paró. Aina horrorizada por la escena se congeló y no podía dejar de ver a su amado principe, ahora rey del universo. Con un movimiento Rai intentó dar un paso, tratando de mantener su equilibrio. Las lágrimas de ella se detuvieron en el tiempo, su expresión parecía de asombro, de terror... Simplemente no podía creerlo. Él poseía todo en este mundo, inclusive con ello toda la maldad en su sombra.


Aina: "Rai, mi dulce tesoro, dime que te ha pasado ¿Por qué tienes esa...?" Su voz se vio apagada por un silencio espantoso. Un grito desde las entrañas de Rai azoto el universo. La maldad intentaba con más fuerza salir de su cuerpo, pero el luchando por contenerla logró mantenerla al margen. Fue en ese momento de compostura que caminó hacia la barrera que existía entre babilonia y la fuente. Colocó su mano justo al lado de la de Aina y dijo:

Rai: "Princesa de mi corazón, Reina de este universo... Te amo... Sin embargo, tengo algo importante que decirte. Al poseer la piedra del trueno, supe que tendría que cargar con toda la maldad del mundo y tendré que ser exiliado así como mi padre lo hizo en su tiempo. Quiero decirte que eres lo mejor que me ha pasado y que siempre te llevaré en mi corazón y en mi mente. Nunca me olvides, porque nunca te olvidaré".

Aina: "Yo también tengo algo que decirte mi cielo. Veras estoy embarazada y tendré un hijo tuyo." Esas palabras fueron tan fuertes que conmovieron a Rai. Con mucha más razón le dijo: "Me alegro tanto de saber eso. Dioses del Olimpo, les encomiendo una misión, cuidar de mi esposa y su hijo. Protegerlo y enseñarle todo lo que saben. Les devuelvo sus poderes con sus respectivas piedras. Zeus, sella la fuente con tu poder hasta el día en que mi heredero decida enfrentarme."

Ella replico: "Pero mi amor..." El no respondió nada. Solo pudo mirar con lágrimas en sus ojos el tener que partir para sellar su furia. Tendría que viajar desde la fuente a otro lugar para protegerla, el centro del sol protegería su escape y encerrarse ahí hasta que el momento apropiado llegase para enfrentar a su hijo. Antes de marcharse dijo estas ultimas palabras:

Rai: "Aina, recuerda que el arco de Cerbero es tuyo. El te protegerá a ti y a mi hijo. Recuerda que te amo y siempre te amaré. No me olvides mi amor..." Y una vez dicho esto, un relámpago lleno de luz aquella escena, ella grito y lloró frente a la fuente. El se había ido para siempre, los Dioses ayudaron a Aina a incorporarse ella estaba muy triste, se pasaba pensando que pasaría ahora, ¿Qué tendría que hacer? Solamente vivir...

Tiempo después...

Kanha era un niño muy astuto,  era un experto en combates cuerpo a cuerpo y tenía una madre muy bondadosa. Aina nunca le dijo la verdad a Kanha, pensando en que el momento para decirle llegaría, mientras tanto él podría vivir tranquilo jugando con su perrito que lo acompañaba a todas partes. El se convertiría en el hijo que Rai siempre quiso. Pero ¿Cuando será el momento? ¿Qué estará pensado Rai? ¿El estará observando a su hijo? Todas estas respuestas solo el tiempo lo dirá...

domingo, 10 de junio de 2012

Más Allá del Olimpo Parte 8



Y así fue como Raibeart llego a Babilonia, para ser exactos a la torre de babel, o al menos lo que quedaba de ella. Bajaron como un trueno, liderados por Zeus, detrás iba Rai, Hades y Poseidón. Con un movimiento Poseidón movió las grandes y pesadas puertas de la torre estremeciéndola en toda la tierra. Hades se adelantó y con un gesto abrió las puertas de la fortaleza que daban a una bóveda. Se abrieron paso hasta la parte mas alta de la torre...

Zeus: "Antes de continuar, sabes que irás a ver a tu padre, Caos... Y sabes lo que puede ocurrir en su presencia. ¿Estás seguro de que quieres hacer esto Raibeart?"
Rai: "Este es el destino que me he buscado, este es el camino que mis pies han recorrido, no puedo dar marcha atrás a lo que ha sucedido. Tengo que enfrentarlo, ¡Llévame ante mi padre!" Y del cielo pudo ver como un elevador se acercaba. Las puertas se abrieron y dieron paso a una cámara blanca. "Solo podré activarlo dos veces así que ten mucho cuidado, Rai hijo de Caos" dijo Zeus despidiéndose.

Al cerrar la compuerta un trueno pudo escucharse y Rai sintió como su alma viajaba a través del espacio hasta llegar a un lugar donde se le conocía como la Fuente. Desde la oscuridad del vacío escucho la voz que decía: "Sabía que vendrías, tarde o temprano, buscaste la verdad y la encontraste. Ahora que sabes todo gracias a la piedra de trueno ¿Qué piensas hacer con esa información?" Pudo sentir como el mal estaba llenando todo el ambiente, intentando corromper su corazón, pero Rai se mantuvo firme.

"Es hora de que terminemos esto de una vez por todas, Padre" Y así empezo, la oscuridad empezó a ganar terreno, los astros golpeaban con un peso demasiado grande a Rai, Caos ganaba la pelea, pero lo que no sabía era que Rai estaba planeando una estrategia, hasta que hubo un momento en el que la figura del padre se hizo mas fuerte y lo tomó por las manos y empezaron a forcejar ambos. Era como ver dos supernovas chocando, dos agujeros negros peleando en diferentes direcciones, pero Rai tenía un plan, que conllevaría a mucho dolor pero lo tendría que hacer.

Rai sabía que su padre había sido exiliado por poseer al mal en su sangre, en su cuerpo, en su alma. Tendría que consumir el mal, tendría que aceptarlo y exterminarlo pero tendría que infectarse con el. Lo primero que pensó fue Aina, su amor, su dulce ángel, su hermosa princesa, en una palabra su amor... Tendría que dejar lo que mas amaba, lo que mas quería, lo que tanto adoraba, por el bien del mundo y por el bien de ella también. Era hora de empezar a aceptar el mal y empezar a consumirlo en el cuerpo, al absorberlo sucedió algo maravilloso.

Caos: "Por fin nos encontramos en tu mente, hijo mio. Ahora que tienes todo el conocimiento sabes porque me exiliaron, existía esta maldad en el mundo y me encerré por esa razón para proteger a tu madre, me imagino que para este momento ya has hablado con ella. ¿Aún sigue igual de bella? Imagino que si. Se me acaban las fuerzas y creo que es momento de descansar, te encargo la oscuridad y buena suerte Raibeart".

Todo quedo en silencio, ya no existía Caos, solo era Rai y la oscuridad. De pronto empezó a caer, su cuerpo era inmóvil, solo caía desde el fondo del universo hasta yacer en un estrepitoso golpe en el centro de la entrada que daba a las compuertas de babilonia. Aina estaba afuera esperando a su príncipe, cuando lo vio caer corrió hacia donde se encontraba pero una barrera no le permitió entrar. Ella comenzó a llorar por su amado ¿Qué había sucedido? ¿Qué le paso a Rai? ¿Habrá vencido a Caos? ¿Qué pasará con el mundo?...

miércoles, 9 de mayo de 2012

Más allá del Olimpo Parte 7


Cosmos: "Rai, despierta.". Lo primero que llegó a pensar Rai fue que esto era un sueño, producto de su imaginación. Una hermosa mujer estaba en frente de él, sus vestiduras tan blancas como ningún color visto antes, y un pelo tan rubio como la fuerza de mil soles. "Siento que te conozco" dijo él, pero no pudo recordar nada mas de esta misteriosa mujer, hasta que recordó lo que Aina le había dicho desde el principio: "descendiente de Cosmos, esposa de Caos"...


La idea atravesó su mente y antes de mencionarlo ella le dijo: "Si, yo soy Cosmos, madre de la creación. Te vine a advertir, tu padre fue encerrado hace mucho tiempo en un lugar que conecta este mundo con su exilio eterno. Tu padre posee una enfermedad que lo esta volviendo mas poderoso y que incluso pudiera matar todo el universo. Si ese poder es desencadenado sería el fin para todo lo que conocemos y..." - "Sé lo que debo hacer" dijo Rai.


"Hace mucho tiempo emprendí este camino, lleno de peligros, de combates, de estrategias y también de amor... No se si lo que hago esta bien, o esta mal, y tampoco pido que me juzguen. Solo sé que me arriesgaré una última vez, un último combate, una última lágrima... Por ella, mi Aina, mi ángel, mi todo..." Fue en ese momento en que Cosmos miró un Raibeart distinto, una persona segura de si mismo, un hombre que podía enfrentar sus ideales todo por amor...

Mientras Rai se daba la vuelta y caminaba ella le dijo: "Tendrás que ir al portal construido por los hombres. Esa torre juró ser la mas grande de todas, y alcanzar el cielo. De hecho, lo hizo, pero gracias a que tu padre logró tocar la tierra fue destruida casi completamente. Viaja hasta la torre, ahí encontrarás lo que tu padre destruyo hace mucho tiempo y ya tienes la llave para entrar, te amo mi hijo, hasta pronto, ve a ...".

Y así fue como Rai despertó en brazos de Aina, el ataque había cesado, todo estaba en calma, bajaron hasta el vestíbulo donde Poseidón y Hades ayudaban a su hermano Zeus a ponerse de pie. Rai se acercó y miró a Zeus y antes de que este pronunciara una palabra dijo: "Como tu lo habías dicho, he de perecer. Sin embargo ahora tengo mas claro lo que debo hacer. Debo viajar a una tierra lejana y ustedes me acompañarán para que abran las puertas donde mi padre está."

Aina no podía creer todo eso y le dijo: "Pero ¿Qué pasará contigo? ¿Qué haré yo? Yo te amo y no puedo permitir que hagas un suicidio" El sonriendo, la beso con tanta pasión como nunca y le dijo: "Por ti podría enfrentar mil soles, podría sacrificar mil mundos, podría incluso morir, pero esto es algo que debo hacer. Te amo mi Aina, más de lo que puedas imaginar, siempre tendrás a alguien que te protegerá. Ahora vámonos Dioses del Olimpo, Más allá de donde la mente puede imaginar, ¡A BABILONIA!".

lunes, 23 de abril de 2012

Más allá del Olimpo Parte 6




Rai: "Bien... ya es hora...". Y así empezó ese día, los dioses del Olimpo sabían que Raibeart llegaría para reclamar la última piedra. Zeus por su parte no podía permitir eso y desplegó a todos su ejercito por el Olimpo. Era momento de esperar por el hijo de Caos... Solo un poco más... Desde lejos se diviso una ola de agua que inundó parte del Olimpo, mientras que otra gran ola de lava se enfriaba con el agua y formaba un puente entre la tierra y la tierra de los Dioses... Los gritos llegaban...


Los espectros corrían por la lava seguidos de los tritones y empezó la batalla. Sangre por todos lados, ejércitos destruidos en medio de una lucha de sangre, de poder, de valentía, de Dioses y semi-Dioses. Zeus esperaba en su trono, la llegada de él. "¿Dónde podría estar?¿Acaso esto es parte de su plan?" No era fácil pensar en un contra ataque para Zeus, hasta que detrás de su trono escucho una voz que decía: "Es curioso que no tengas un guardaespaldas"...

Zeus salto inmediatamente dejando que un tridente cortara su trono... Rai había aparecido, esta vez tenía el tridente de Poseidón y en su espalda el Arco de Hades. Zeus desenvainó su espada, la espada que una vez acabó una guerra con Hades, y esta vez lo volvería a hacer. "¿Acaso no sabes con quien te enfrentas mortal?" Rai solamente pudo reír y dijo: "Porque lo sé, es que me estoy enfrentando contra ti". Golpe tras golpe fueron intercambiados.

Cada golpe de Zeus era un rayo suelto de su espada, cada golpe de Rai era una ola gigantesca del mar. Dos fuerzas impresionantes librando una batalla que podría durar miles de años, pero esto debía acabar... "Quédate donde estas mortal o ella perecerá" Aina había aparecido detrás de los escombros del trono de Zeus. Rai uso el tridente y creó una ola para protegerla, corriendo hacia ella le dijo: "Toma este arco y vete de aquí, llamaré a Cerbero, sube en él, te protegerá de cualquier cosa". Y con un silvido el perro de tres cabezas apareció y se la llevó tal como Rai había dicho.

"¿Qué es lo que tanto temes mortal?¿Acaso intentas protegerla? Sabes cual es tu destino y en cualquiera de los casos perecerás al final" Una vez dicho esto Zeus se dirigió hasta Raibeart para cortar su cabeza con un rayo y se escuchó el grito:"¡¡¡¡¡MUEREEEEEE!!!!!". Rai no podría morir aquí tenia que pelear y lo haría por ella y grito tambien: "¡¡¡¡¡POR AINA!!!!!!!".  Ambos se detuvieron después de los golpes. Ninguno movió un solo músculo durante dos minutos. Se podían escuchar los truenos y los mares, uno de los dos habría sido acabado...

Zeus dijo: "Sabía que acabaría así". Para cuando Rai se dio cuenta, un corte desde su oreja hasta por debajo de su boca broto sangre, Rai quedo de rodillas... Sin aliento, pero haciendo un esfuerzo sobre humano le contestó: "Pero muchos tenemos Ases bajo la manga" Del pecho de Zeus brotaron tres cortes ¡El tridente lo había herido! Del cielo volaron cuatro alas blancas, Aina estaba en el cielo y asestó cuatro flechas de luz para Zeus.

"Que se evidencie que este día, yo Raibeart, conseguí derrotar a Zeus, Dios del Trueno y del Olimpo, y como victorioso ¡RECLAMO SU PIEDRA DEL TRUENO!" Rai logró sacar la piedra de la cabeza de Zeus, y le dio todo el conocimiento hasta que cayó de rodillas. Un fuerte dolor de cabeza lo atacó,como si fuese un trueno el que le acabase de golpear. Todo le daba vueltas, lo único que pudo ver era como su ángel Aina bajaba del cielo y lo agarraba entre sus brazos. Estaba perdiendo el conocimiento, y de sus labios solo se olló un: "No me dejes... Aina... Te... Amo...".

lunes, 9 de abril de 2012

Más allá el Olimpo Parte 5



Fue en esa victoria donde logró obtener sus alas, Aina logró extender sus alas y no fueron dos, fueron cuatro alas, dos en cada costado y no solo eso, sus ojos se tornaron blancos como el color de las nubes del cielo. Llego volando hasta los brazos de Raibeart y en un vuelo espléndido entre sus alas de fuego y sus alas blancas se formó un vuelo de amor y de pasión en torno a un baile muy hermoso. Al final, cuando Rai intento abrazar con sus alas de llama a Aina sus alas encendieron un fuego azul en las de ella, un espectáculo sin igual.

De la nada un camino hacia las profundas aguas del océano apareció Poseidón y desde ahí le dijo: "Acompáñeme Señor, déjeme mostrarle mis tierras". Seguido de Aina, Rai bajo hasta la superficie, con el poder de la piedra de agua, hizo que Aina lograra respirar bajo el agua, ya que él al poseerla no le afectaba en lo absoluto. El cambio fue impresionante, sus alas se extinguieron, pero se tornaron azules, como las de un dragón de agua.

En segundos se encontraban en la ciudad perdida, Atlantis, una ciudad bajo el agua, con tritones que vivían en ella. Ellos eran como los humanos pero a diferencia, ellos podían respirar gracias al poder de Poseidón. Cuando Rai se dirigió al trono de Él, le dijo: "Este es tu reino, no me entregues un tridente que no merezco. Seré justo y franco, tu has reinado y mereces ser el Dios de los mares. Hay que descansar y recuperar fuerzas para la próxima batalla".

En un cuarto adornado por estrellas de mar y muy colorido por corales en todas partes, Rai y Aina lograron descansar. El la abrazó, le beso la frente y le dijo: "Con tus alas blancas, con tu mirada pura, con tus vestiduras, pareces un ángel caído del Olimpo". Ella gentilmente lo miró y con profunda pasión lo beso. Un beso lleno de amor, de cariño, de dulzura y de emoción. Ella le dijo: "Me has mostrado un mundo hermoso, desde el mismo infierno hasta un mundo perdido. Eres espectacular Rai".

El amanecer llego y el cielo se despejó totalmente, luces se veían y antorchas prendidas se dibujaban como siluetas en el cielo, desnudo ante la vista. Una ciudadela de oro deslumbraba la mañana, y en lo mas alto se encontraba el trono de Zeus, el Dios del trueno. A su lado los ejércitos de los Dioses del Olimpo, preparados para la batalla. Esperando una señal que vendría desde las profundidades del mar. Él sabia que Raibeart se encontraba ahí descansando y que en cualquier momento atacaría, solo quedaba esperar...

lunes, 2 de abril de 2012

Más allá el Olimpo Parte 4


Una batalla crecía en medio del mar, un tornado de agua se estaba formando y se divisaba una fuerte lluvia. Poseidón en cima de una ola gigantesca aguardaba buscando a su oponente, el hombre llamado Raibeart que había logrado obtener la piedra de fuego y dominar ahora los infiernos. Cuando de pronto un volcán dormido en medio del océano empezó a surgir de entre el mar y con su lava formando una gran isla evaporando mucha agua.

Poseidón atacó con todas sus fuerzas el volcán pero no lo derribo y desde su cráter los guerreros del inframundo empezaron a salir, y del mar se podían divisar muchos guerreros tritones y la pelea comenzó. Las espadas y tridentes sonaban en el combate, una lucha de poder se empezó a crear. Hades por su parte en el centro del volcán y Poseidón en el otro extremo en una ola de agua. 

Hades salió disparado del volcán con un haz de fuego en su espalda y Poseidón de su ola, con un haz de agua también en su espalda. El impacto fue inminente, un terremoto sacudió la tierra, la lucha por poder estaba ahí, mar contra tierra. Las nubes se volvieron negras, las lanzas hechas de agua eran devastadoras, sin embargo Hades poseía el único arco que podía vencerlo, nada en la misma tierra podría ganarle en ese momento. Una lluvia de flechas de luz y lanzas de agua fue la que sobrevoló el cielo.

De lo lejos se pudo divisar un destello rojo, la piedra de fuego entró en el campo, Rai irrumpió la lluvia de flechas y lanzas y destruyó con su poder de fuego todas las lanzas y las evaporó. En su espalda dos alas de fuego con la intensidad de diez soles y una mano envuelta en llamas. Dijo: "Espero que te prepares Poseidón porque te derrotaré con mis propias manos" y Poseidón dijo: "Eso lo veremos". Las bolas de fuego se unieron a la lluvia y Hades y Rai dominaron la pelea desde ese momento. 

Cuando Poseidón se descuidó, Hades logró asestar varias flechas en el pecho de él, Rai la vio, la piedra de agua yacía en su pecho, la estrategia cambió, Rai ataco con varias bolas de fuego, creando una atmósfera de niebla cuando golpeo con fuerza a Poseidón que lo dejo encima del cráter del volcán. Con una sonrisa en los labios Rai dijo: "Estas donde yo lo planee" Hades lanzó cuatro flechas que sujetaron a Poseidón de los brazos y piernas en la orilla del cráter. 

Raibeart metió su mano izquierda en el pecho de Poseidón, el mar se estremeció, pero la piedra era suya. Luego de esto dijo: "Ahora pueden cesar de luchar guerreros del agua y del inframundo, recobren sus fuerzas y descansen. La batalla mas importante está cerca, miren las nubes, negras de odio, llenas de relámpagos y truenos. ¡¡¡ESCÚCHAME ZEUS, VOY POR TI!!!" Y desde lo lejos el cielo se partió en dos, un relámpago abrió el cielo, símbolo de que Zeus escuchó lo que dijo Raibeart.

lunes, 26 de marzo de 2012

Más allá del Olimpo Parte 3



Para cuando Raibeart regresó al carro, se quedo sorprendido, la piedra de invocación había atravesado su mano y se estaba prendiendo en fuego... Pronto logro quedar como un tatuaje en su metacarpo de la mano derecha. un circulo rojo salía de él. Parecía muy seguro, cuando llego al carro se subió y Aina se quedo sorprendida de que no llevaba el arco en sus manos y pregunto: "¿Qué había pasado?" Solo levante mi mano derecha y del asfalto salió un camino... Lleno de lava y fuego...

Bajaron por ahí hasta que se detuvieron y bajaron frente a una barca pequeña en la cual solo cabían los dos. La barca nos dio un recorrido por todo el inframundo, las almas se apartaban para saludar a Rai, cosa que él nunca hubiese imaginado poder tener. Cuando termino el camino los llevo a un castillo en el centro del inframundo, Hades les abrió la puerta y los recibió como huéspedes de honor. Les ofreció la mejor cama y que pasaran la noche ahí.

Aina se puso a jugar ahora con un pequeño Cerbero, las tres cabezas lamían a la hermosa mujer, jugueteando con ella. Rai por su parte pensaba en como ir tras Poseidon... Ella dejo al perrito en el suelo, mientras se acercaba a abrazar a Rai, el perrito se quemó en llamas y desapareció en la chimenea. Ella le dijo al oído: "Ha sido un largo día debemos descansar". Todo sucedió demasiado rápido, y tenían que descansar. Él accedió.

Una vez en la cama ella le preguntó: "¿En qué piensas Raibeart?" El le dijo: "Pienso en esta maravillosa historia, en esta gran aventura que nos espera, en que no quiero que te pase nada, en que te aprecio demasiado como para dejarte ir. Quiero protegerte y que vivamos en la eternidad juntos para siempre, solo si tu me dejas..." Aina lo miro y le dijo: "Solo diré que te quiero y dejaré que hablen mis acciones" y repentinamente lo beso.

De la espalda de Rai salieron unas alas de fuego, y su cuerpo empezó a convertirse en fuego puro, la pasión los inundó en ese momento y el fuego no podía hacerle daño a Aina, una hermosa mezcla entre hermosura, llamas y amor inundó la cama[...] Después de todo eso, Rai la abrazó y le dijo: "Cerbero será tu protector, y estará cuidando de ti. Te quiero" Fue entonces cuando la beso en la frente y durmieron. Rai no estaba seguro de que ella hubiese escuchado, talvez ya se hallaba dormida, no importaba, sus palabras se cumplían en ese momento en el Inframundo.

La noche en el Inframundo era muy distinta a la de la tierra, no parecía haber diferencia entre el tiempo en ese lugar, Raibeart logró ver el techo de su cuarto, levanto su mano y se puso a dibujar con un dedo de fuego cosas en el aire. Tanto poder en su propia mano, era inimaginable. Luego tocaron la puerta, era Hades... "Señor, creo que debe ver esto" Raibeart se levanto rápidamente y fue al estudio que poseía el Dios del Inframundo, desde un mapa podíamos ver todo el mundo y vimos como un ciclón se formaba en los mares de la tierra.

Rai: "Poseidon" El sabia que tenía que actuar pronto, el Dios de los mares no podría esperar mucho, pero tendría que buscar una forma para poder idear un buen ataque. De pronto se le ocurrió una idea y dijo: "Hades prepara tus mejores tropas, nos enfrentaremos a Poseidón, iré por Aina y volveremos a la tierra. Tenemos un factor sorpresa mientras tu atacas." Y así fue como fue tras Aina y se prepararon para su próximo encuentro.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Más allá del Olimpo Parte 2



Aina: "Hace mucho tiempo, el Dios Caos, predijo que un humano, descendiente suyo tendría el poder que Él poseía, mucho mas fuerte que todos y que sería buscado por los Dioses para su destrucción y restablecimiento del orden de las cosas. Rai, ¿Estas consiente que si logras dominar la tierra puedes convertirte en mas que un Dios?". Muchas cosas estaban pasando y era demasiado rápido para que Rai pudiese captarlas ¿Cómo pudo sostener un tornado con tres de los elementos en sus manos? ¡¡¡¡Descabellado, imposible y a la vez maravilloso!!!!

Rai: "Cuéntame, ¿Cual es mi destino como hijo directo de Caos?" Rai tuvo miedo de saber ya la respuesta pero tenía que preguntar eso... "Tienes que enfrentarte a los tres Dioses que gobiernan esta tierra. Hades, Poseidón y Zeus. Cada uno de ellos tiene una perla de invocación, con ella puedes dominar sus poderes y por tanto tener derecho a cada uno de sus terrenos. ¿Seguro que quieres seguir con todo esto?". Por un instante él pensó en retractarse, pero lo hiciera o no el final seguía siendo el mismo [...] Terminaría muerto...

"Creo que la respuesta es obvia, no me queda nada mas que reclamar mi trono, primero necesito un arma, algo con lo que puedo enfrentar a un Dios ¿Alguna idea Aina?" Silencio... No había ninguna idea hasta que: "¡¡Lo tengo!! Hace mucho tiempo cuenta la leyenda que Hades fue derrotado por Heracles con unas flechas de luz, para poder capturar a Cerbero su perro. Podemos ir a un museo cerca de aquí y si encontramos una estatua él con su arco y flecha, con tus poderes y los míos podemos intentar revivir esa antigua arma" dijo Aina. Parecía imposible pero no perdía nada con intentarlo.

En poco tiempo llegamos al museo, buscamos la estatua y ahí estaba él, tallada en mármol y una pose perfecta empuñando un arco, pero sin ninguna flecha ¿De donde sacaría las flechas? Rápidamente Aina se acercó y empezó a revivir con sus poderes el antiguo arco, y finalmente la piedra cayo en el piso y Rai tenía en frente a un arco de madera, sin hule y sin flechas que podía usar. Posicionó su mano en el centro y sin pensarlo dos veces un hilo de plata salio de el y una flecha llena de su poder comenzó a cargar con el aire alrededor de Rai.

La tierra tembló y de la nada se partió en dos... ¡¡¡Era Hades!!! "Corre, ve a esconderte Aina, esta es una batalla que tengo que enfrentar solo" Y del centro salió lleno de fuerza el Dios del Inframundo, y comenzó la pelea. Hades lanzando bolas de fuego por todo el lugar y Raibeart lanzando flechas por todo el lugar. Tenía que derrotar a Hades pero ¿Como haría eso? En todo el Arco estaba escrito esto:

"Todo aquel que posea este arco, 
tendrá poder de reclamar 
las tres potestades que sellan 
la puerta entre los vivos y los muertos".

Sin pensarlo dos veces entendió el mensaje. Salio frente a Hades y él dijo: "¿Me enfrentarás solo con ese arco?" Y con una sonrisa en su boca Rai le dijo: "No, también tengo a tu mascota. ¡¡¡¡CERBERO!!!!" Del mismo cráter salio el mitológico perro de tres cabezas y empujando a Hades al piso lo tumbó con un zarpazo certero. Rai lanzó cuatro flechas que lograron clavar a Hades en el piso, pensó en donde podría estar la piedra de invocación y las bolas de fuego salían de sus manos. Atravesó sus dos manos y logró sacar dos piezas que al unirlas formaron la piedra de fuego, y luego dijo lo siguiente:

Rai: "Ahora me perteneces, rendirás tributo a mí y yo haré de ti lo que yo quiera, toma este arco como símbolo de mi alianza contigo y con el Inframundo. Cerbero vuelve a tu puerta y cuida muy de cerca a Aina, no dejes que le pase nada, si yo te necesito vendrás a mi cuando te llame. Ya tengo tu poder ahora necesito ir por Poseidón[...]"

domingo, 18 de marzo de 2012

Más allá del Olimpo Parte 1



Una de las muchas mañanas, Raibeart despierta tan apurado recogiendo papeles, guardando su laptop, llevando un telefono celular en el bolsillo, una tostada de pan en la boca y mil cosas en que pensar, sin embargo decide admirar el paisaje por su ventana ese día. ¿Eso era un tornado? Aparentemente sí, a lo lejos en medio de dos edificios estaba esa corriente de aire pero al parecer en un pestañeo desapareció. "Debo estar tan agotado que no veo muy bien y hasta alucino cosas" Pensó Rai, no sabía lo que este día le esperaba...

De camino a la Universidad fue pensando en todo lo que tenia que hacer, las presentaciones a dar y demás. Luego de sus charlas, mientras guardaba su laptop de una exposición, una joven de pelo negro, atractiva, ojos café tan dulces como la miel y un carisma tan hermoso que fue lo suficiente como para enamorarlo lo interrumpió y le dijo: "Mucho gusto Ingeniero Raibeart, encantada de conocerlo soy una de sus mas grandes admiradoras del trabajo en el ámbito tecnológico. Mi nombre es Aina".

Para cuando había reaccionado solamente había logrado escuchar su nombre, se encontraba perdido en otro mundo pensando otras cosas. Le agradeció mucho a la joven por haberlo escuchado pero ella le dijo que le gustaría hablar con él. "Puede llamarme, aquí esta mi tarjeta y puedo hacer espacio..." Lo interrumpió y le dijo: "Creo que será mejor que nos marchemos ya" De la nada aparecieron demonios afuera del lugar mientras Rai quedó atónito de lo que sus ojos veían. Una sombra en el fondo tan grande que podía verse su poder sobre los pequeños demonios también estaba ahí pero ¿Quién podría ser?. Recogió sus cosas y Aina lo acompañó hasta su carro.


Una vez en camino Rai preguntó: "¿Qué diablos fue todo eso?¿Usted sabe algo?" Ella respondió: "Creo que es momento de hablar sobre su destino Rai. Si ha podido escuchar sobre historias de la antigua Grecia, sabrá bien que esos eran sirvientes de Hades, y el del fondo era él, Dios del Infierno. Hay algo que usted tiene que a los Dioses les preocupa. Puede intentar averiguar que es, o simplemente morir en un accidente." Lo primero que pensó Rai fue que todo esto era una locura, pero él había visto esos demonios, ¡¡¡Eran reales!!!

Aina: "Lo único que puedo decirle es que yo soy descendiente de Cosmos, esposa de Caos, y usted es Raibeart, hijo legítimo de Él, Padre supremo de todo el universo, y ahora tu tienes el poder de él en tus manos". Luego de eso lo que vio Rai fue fantástico, un Minotauro emergió del asfalto y golpeo el carro. Logrando salir con dificultad del carro, el tornado que había imaginado estaba encima de él. Cuando lo pensó tenñia que derrotar al Minotauro, la pregunta era cómo y sin pensarlo mucho tuvo una idea.

Con su pensamiento logró bajar el tornado y tenerlo entre sus manos, "Un poco de electricidad" y un rayo cayo del cielo, "Un poco de agua también" y el agua broto de la tierra, "Y un poco de azufre" y del asfalto broto el azufre. Todo en un tornado furioso y ahora Rai podía controlarlo cuando lazó el tornado el impacto que recibió el Minotauro fue inminente y cayo postrado en el suelo. Todo eso había sucedido y solamente era el comienzo logró subir a su auto, Aina estaba ya despierta y le dijo: "No necesito mas pruebas, cuentame más sobre esto" [...]